lunes, 22 de abril de 2013

10 Motivos de la Bolsa del Corredor.

 

Los 10 motivos por los que debería desaparecer la bolsa del corredor en las carreras

                                                      los 10 motivos por los que debería desaparecer la bolsa del corredor en las carreras
  1. La mayoría de ocasiones repercute, al alza, en el precio de las inscripciones.
  2. Lo que también incentiva el hecho de correr sin dorsal.
  3. Su principal objetivo es ganar dinero con ella, el corredor pasa a un segundo termino.
  4. Se valora, en demasiadas ocasiones y de forma errónea, la calidad de una carrera en función del binomio precio de inscripción/calidad de la bolsa del corredor, obviando otros aspectos más importantes como son los correctos avituallamientos, marcado del circuito, servicios médicos, atención al corredor,…
  5. Por otro lado su contenido es utilizado para criticar carreras, muy bien organizadas y donde se cuida al corredor, de forma injusta.
  6. El presupuesto o los patrocinios que se destinan a llenar la bolsa limita el destinado a los  aspectos más importantes antes citados.
  7. Hay personas que se apuntan a las carreras con la única intención de llevarse el regalo sin intención de participar, agotan dorsales y dejan a otros corredores sin poder correr.
  8. En algunas carreras en lugar de “bolsa del corredor” se podría llamar “timo al corredor”.
  9. La cara de mi mujer cuando me ve entrar con una bolsa con (otra) camiseta, papelotes, revistas antiguas y teta-bricks de caldo de las Navidades Pasadas.
  10. Porque es un tema recurrente que ya cansa.

Las 5 etapas Emocionales.

                                                   
   


Las 5 etapas emocionales por las que pasa un runner lesionado

La palabra maldita de cualquier deportista es lesión, siempre viene en mal momento porque trastoca nuestros plantes deportivos y nos lleva a un estado de cierta depresión por la falta de actividad física o la pérdida de algún objetivo concreto.
¿Cómo nos afecta esta situación emocionalmente?

Etapa 1. No estoy lesionado. Es frecuente encontrarnos con corredores que continúan corriendo a pesar de sentir dolor y solo cuando ya es imposible recorrer un paso más paran. En ese instante su lesión ya será más grave que cuando empezó a sentir dolor y, por tanto, la recuperación más larga.

Etapa 2. Estoy Cabreado. La frustración por la lesión unida a la falta de actividad puede afectar a nuestro entorno por que nos volvemos más ariscos y susceptibles. Procura evitar situaciones tensas con quién no tiene la culpa de nada y descansa relajad@, eso siempre ayuda a recuperarse antes o cuanto menos a llevar mejor el periodo de inactividad.

Etapa 3. Depresión. La etapa siguiente al cabreo es la depresión por ver nuestras expectativas frustradas, en lugar de eso consulta con tú médico que otras actividades puedes realizar, lee, ve al cine, disfruta de la familia, etc. Aprovecha la inactividad para dar más importancia ha aquello que restas horas por el running.

Etapa 4. Que le vamos hacer, no hay mal que cien años dure. Tras el “subidón” de los primeros días ahora ya hemos aceptado nuestra situación y somos más receptivos a realizar ejercicios o actividades alternativas.

Etapa 5. A la cargaaa!! . Ojo!! El momento justo después de la lesión es importante no forzar la máquina, debemos de volver a los entrenos con paciencia y poco a poco si no será fácil una recaída.
Si te lesionas recuerda que no solo de Running vive el Runner , a no ser que seas Usain Bolt, Arturo Casado o similar una lesión no es el fin del mundo y puede ser un buen momento para realizar otras actividades que tenias un tanto olvidadas.

viernes, 12 de abril de 2013

Disfruta de tu Plan de Entrenamiento

Disfruta de tu Plan de Entrenamiento

  1. Asegúrate que tus zapatillas son las adecuadas para tus características físicas (pisada, ritmos de carrera,…) el volumen de kilómetros y superficie por la que vas a correr habitualmente, etc.
  2. Registra tus sesiones en un diario de entrenamientos, servirá para motivarte, para evaluar tu progresión y detectar los posibles cambios que haya que introducir en el mismo. Recuerda que un Plan de Entrenamiento no es algo “intocable”, los atletas populares debemos de adaptarlo a muchas circunstancias (familia, trabajo, …)
  3. Alterna asfalto con otros terrenos menos agresivos con tus articulaciones como son la pista y, sobretodo, circuitos de tierra.
  4. Respeta los días de descanso, ya sabes que en ocasiones no hay que correr corriendo.
  5. Si te saltas un día de entrenamiento no pasa nada, continua con el Plan previsto, no intentes recuperar entrenos perdidos.
  6. Alterna un par de modelos de zapatillas distintos durante todo el Plan.
  7. No te olvides de los estiramientos (después de cada entrenamiento), los ejercicios de técnica de carrera (un par de veces a la semana) y los ejercicios de tonificación muscular (una o dos veces por semana, en función de la fase del Plan de entrenamiento en la que te encuentres)
  8. Si te sientes agotad@ por el volumen o intensidad del entrenamiento, disminúyelo y plantéate si el objetivo que te has propuesta no es demasiado ambicioso, ya sea por tiempo o por distancia.
  9. Un truco fácil para comprobar si nos estamos sobreentrenando es tomarse las pulsaciones al despertarse (sin levantarnos de la cama) y anotarlas en una libreta. A los 30 días podemos sacar la media de pulsaciones y esta no podrá exceder del 20%. El día que ocurra repasa tu Diario de Entrenamiento y analiza las posibles consecuencias.
  10. El plan de entreno forma parte del objetivo, no supedites el éxito o el fracaso de tu objetivo al día de la carrera, por tanto, disfruta de cada entreno.
                                                                          

Ëtica del Corredor.

La ética del corredor

La ética del corredor está de moda por su permanente ausencia, es lógico que cuantas más carreras se organicen y más corredores participen en las mismas las probabilidades de encontrarte algún cafre aumenten de forma exponencial pero no por ello vamos a dejar de insistir en luchar contra esta lacra que molesta, molesta mucho … ¿Por qué lo haces? ¿A caso te pagan?
                                                                                            

  1. Recuerda no ganarás una carrera en tu vida, no estas ahí para eso.
  2. No te pagan por ello, por tanto, no debes nada a nadie. Disfruta y deja disfrutar.
  3. Recortar por las aceras es mentirse a un@ mism@ sin obtener nada a cambio, puestos a mentir ¿Por qué no lo haces con Hacienda?
  4. Si te encuentras con atletas más lentos que tú pide el paso con amabilidad, el ritmo de carrera no tiene porque afectar a tu educación.
  5. Al escupir ten la cortesía de mirar si vengo por detrás, prefiero ducharme cuando llegue a casa. Gracias.
  6. No cuesta nada tirar el tapón y/o la botella de agua en una papelera tras el avituallamiento. Prueba a pisar un tapón de agua en plena carrera y nos comentas si no merece la pena el esfuerzo con tal de evitar caídas y lesiones a otr@s compañer@s.
  7. Esa manía de colocarte en uno o varios cajones de salida adelantados al que te pertenece por marca te perjudica más que beneficia. Piénsalo un segundo y comprobarás que tenemos razón.
  8. Si, a mi también me jode hacer cola para recoger mi mochila pero por ponerte borde con el  voluntario no vas hacer que vaya más rápido.
  9. Los voluntari@s están para ayudarnos pero NO ESTÁN A NUESTRO SERVICIO. Si quieres mandar constituye una empresa y nombrate Director General.
  10. Si me he levantado a las siete de la mañana de un domingo con un frío que atraviesa la piel y  he dejado a mi familia en casa es para pasar un buen rato, así que olvida los nervios en casa y deja que cada uno disfrute de la carrera como quiera mientras sea respetuoso y amable con el resto.

Viernes ¿el día más peligroso para el Runner?      

Bonito debate el que mantuvimos ayer unos cuantos en el entreno previsto. No sé como surgió la conversación pero estuvo presente en la Tirada Larga, Circular de Tejeda que ayer les metimos a las piernas.

¿Por qué y en que circunstancias podemos considerar el viernes como el día más peligroso?

Si tenemos carrera el domingo y nos hemos saltado algún entreno durante la semana es muy posible que en nuestra mente hayamos fijado el viernes como “el día de recuperación de entrenos perdidos” y hacer ese último rodaje o entreno de calidad para afinar la forma. ¡¡Error!! A unas 48h del inicio de la carrera tenemos mucho a perder y poco a ganar. Someter el cuerpo a un entreno similar al que realizamos entre semana nos llevará a la línea de salida con un dosis extra de cansancio que repercutirá negativamente en nuestro rendimiento. Consejo: si te has saltado un entreno, no pasa nada. Si te has saltado varios, adapta tu objetivo a tu estado de forma.

Si no tenemos carrera el domingo el viernes es un arma de doble filo. La alegría del fin de semana unido a que seguramente no tengamos pensado en volver a correr hasta el domingo siguiente puede llevarnos a un relax peligroso y “pasarnos de rosca” con la comida, la bebida (lo peor) o el descanso. Como abanderados del “happy runner” no vamos a promulgar la abstinencia, somos los primeros que disfrutamos de nuestras buenas birritas de viernes pero siempre con un punto de cordura para no “desentrenar” todo el sacrificio de la semana.

Y el sábado ¿en que lugar queda?  Si no tenemos carrera el sábado quedará a expensas de nuestros planes de fin de semana y el tipo de entrenamiento que queramos realizar pero si tenemos carrera el sábado es un día fundamental. El día previo a la carrera es importante realizar un rodaje muy suave de unos 30 minutos (atletas de sub 50´en 10km y unos 20 minutos para el resto ) finalizando con 7 u 8 progresiones de 100m para “afinar” piernas y una buena sesión de estiramientos.

¡¡Precaución amigo corredor los viernes son peligrosos!!

viernes, 5 de abril de 2013

Como afrontar y superar mentalmente las tiradas largas

Domingo, siete menos cuarto de la mañana. Sigilosamente te levantas mientras escuchas el gruñir de tu mujer a la que has despertado por dejar al máximo el volumen de la alarma del móvil. Más que andar vuelas raso por el piso intentado hacer el mínimo ruido, si despiertas a los niños estas perdido. En la calle todavía es de noche, estamos en Enero, y aunque no has tenido la valentía de salir a la terraza para comprobar la temperatura exterior pero sabes que hace frío, mucho frío.
En tu lento vestir para evitar hacer el mínimo ruido vas dándole vueltas al entreno que tienes por delante, hoy no es un día cualquiera, hoy es día de tirada larga. Esa tirada larga que te produce algo de ansiedad por el solo hecho de pensar que vas a estar, en principio, 90 minutos corriendo…
Independientemente de nuestro nivel todos los corredores tenemos, o deberíamos tener programada,  dentro de nuestro Plan de Entrenamiento (excepto los muy principiantes) una tirada larga a la semana. Un entrenamiento donde nos obligamos a correr más kilómetros o más tiempo que la media general del resto de nuestros entrenos, un entrenamiento que puede producir cierta angustia o cansancio mental en el corredor, ¿Cómo podemos evitar o minimizar estos riesgos?
  • Tómate tú tiempo, si tienes que correr 90 minutos necesitas, al menos, 2 horas. No podemos salir a correr queriendo ganar “tiempo al tiempo” o con alguien en casa impaciente esperando nuestra llegada, por muy rápido que corramos noventa minutos son noventa minutos. Hay que conciliar la duración de la tirada larga a nuestras obligaciones familiares, laborales, nunca al revés. Eso produciría un estrés innecesario y perjudicial.
  • No pienses en el tiempo que te queda para terminar el entrenamiento, “deja que pase el tiempo” de forma natural.
  • Busca, buena, compañía. Realizar la tirada larga con un compañer@ con nuestros mismos objetivos es una buena alternativa para afrontar este tipo de entrenamientos. Pero ojo, dejar claro antes de salir “las condiciones” del rodaje largo, tiempo/distancia, recorrido y, sobretodo, ritmo de carrera. Es del todo contraproducente programar tiradas largas con compañer@s con diferentes objetivos.
  • Divide el entreno en varias fases te ayudará a realizar más ameno y divertido. En un rodaje, por ejemplo, de 90 minutos nuestro primer objetivo tiene que ser llegar de forma muy suave y progresiva a los primeros 20 minutos, el segundo objetivo será alcanzar la mitad del entreno, si llegamos a los primeros 45 minutos y hemos sido capaces de llevar un ritmo estable acorde con nuestra forma física que haya normalizado nuestras pulsaciones, no tendremos problemas en acabar el rodaje ( a no ser por algún imprevisto de tipo muscular), es más, los restantes 45 minutos serán donde mejores sensaciones tendremos.
¿Nunca tenido alguna vez  la sensación tras 2 horas corriendo de que podías haber estado dos más? Es la demostración de una tirada larga bien hecha que nos reportará beneficios tanto para la mente como para el cuerpo.
  • También resulta muy beneficioso marcarnos pequeños objetivos: después de aquella cuesta doy la vuelta, en el parque bebo agua,…
  • Escuchar música puede ser una buena aliada pero ojo con los cambios bruscos de las canciones que pueden hacernos romper, de manera inconsciente, la velocidad de crucero que necesitamos para completar un rodaje largo.  Hay muchos “nirvanas del corredor” que se van al traste por la canción equivocada en el momento equivocado.
  • Visualiza tu objetivo. Si estas en plena tirada larga a buen seguro es porque tienes una carrera o un objetivo determinado. Durante los entrenamientos para mi primera Maratón la mejor motivación era imaginarme llegando a meta y encontrándome con mi familia, se me ponían los pelos de punta …
  • Practica el free-runner … sin gps, sin pulsómetro, sin mp3, sin circuito predefinido, sin  ni siquiera reloj. Es nuestra tirada larga favorita, salir a correr sin rumbo ni ningún tipo de medidor. La mente va distraída mientras pensamos por donde continuamos corriendo, mientras buscamos un reloj en una tienda, en un bar o en una estación para comprobar cuanto llevamos corriendo,etc. Con el free-runner jugamos con la mente para que piense en cualquier cosa menos en correr y en cuanto tiempo falta para terminar el entrenamiento.
Conclusión: no te agobies por “lo que queda de entrenamiento”, carpe diem y disfruta de cada momento

jueves, 4 de abril de 2013

Corro, Luego Existo.

Corro, Luego.. Existo .
                                                         

Hay días que no quiero correr, son días que sin salir de casa se me hace un mundo pensar en el entrenamiento programado, días en el que el simple gesto de atarme las zapatillas me hace poner mala cara. Por suerte son días raros, excepcionales y en vías de extinción pero como dicen en Galicia “haberlas haylas”.
Los días en los que no quiero correr es la cabeza la que me lo impide, nunca una molestia física me ha quitado las ganas de salir a rodar, al contrario, estando lesionado es cuando más ganas tengo de correr.

Los días en los que no quiero correr la cabeza, los problemas, el estrés, las “nubes negras”, todas esas mierdas de las que huyo mientras corro son las que me bloquean tanto que no quiero correr y es cuando más necesito correr.
Los días que no quiero correr olvido el entrenamiento programado, forzar no sirve para nada y no hay ninguna final olímpica a la vista que me obligue a obligarme. Los días que no quiero correr corro pero corro muy despacio, dejándome llevar, dejando pasar el tiempo pero sin pensar en él ni un segundo.
                                                      

Los días que no quiero correr busco un recorrido fácil, lo más plano posible y sobretodo un recorrido que no frecuente con asiduidad dejando que la novedad del paisaje me distraiga y me haga olvidar que no quiero correr.
Los días que no quiero correr busco en la música, en la radio, un aliado en el camino, sobretodo busco algún programa de humor algo que me haga reír corriendo y olvidarme de lo que no quiero estar haciendo.

Los días que no quiero correr corro pero corro muy despacio hasta convertir el día que no quiero correr en tan sólo veinte, treinta, o máximo cuarenta minutos. Los días que no quiero correr después de esa media hora de Slow Running suelen ser días que acabo corriendo rápido con una sonrisa en la cara.